24 abril 2026
La solución al reto de Familia Martínez en el I Green Biotech Hackathon impulsado por IBCMP, obtiene 100.000€ de financiación para su aceleración.
Hay resultados que hablan por sí solos. En este caso, lo que empezó como un reto compartido en un hackathon hoy se convierte en un proyecto real con financiación y recorrido. Se ha concedido el proyecto ITC-20251166 en la convocatoria Interconecta STEP 2025, bajo el título “Bioingeniería de péptidos funcionales en cultivos celulares vegetales para […]
Hay resultados que hablan por sí solos.
En este caso, lo que empezó como un reto compartido en un hackathon hoy se convierte en un proyecto real con financiación y recorrido.
Se ha concedido el proyecto ITC-20251166 en la convocatoria Interconecta STEP 2025, bajo el título “Bioingeniería de péptidos funcionales en cultivos celulares vegetales para su incorporación en productos cárnicos de alto valor nutricional”, con una subcontratación directa de 100.000 € para el IBMCP.
Pero más allá de su relevancia científica y tecnológica, hay algo especialmente significativo en su origen.
Este proyecto nace directamente del trabajo desarrollado en el Green Biotech Hackathon, celebrado el pasado 3 de abril de 2025. En concreto, surge a partir de uno de los equipos que trabajó en colaboración con la empresa Familia Martínez.
Un proceso que comienza con una necesidad real, se trabaja en un entorno de innovación abierta y, con el tiempo, encuentra continuidad hasta materializarse en una propuesta sólida.
Este recorrido refuerza una idea que cada vez vemos más clara: los espacios de innovación abierta funcionan.
No solo como lugares para generar ideas, fomentar la creatividad o fortalecer equipos —que también—, sino como entornos capaces de activar proyectos colaborativos reales y generar oportunidades de financiación y transferencia.
Porque la clave no está solo en la ideación, sino en lo que ocurre después. En la capacidad de acompañar las ideas, de darles continuidad y de conectarlas con los agentes adecuados para que evolucionen.
Este caso es un ejemplo de ese enfoque.
De cómo un hackathon puede ser mucho más que un evento puntual.
De cómo puede convertirse en el inicio de una colaboración con impacto real.
Por eso, seguimos trabajando con una intención clara en todos los espacios que impulsamos: disfrutar del proceso creativo, sí, pero sin perder nunca de vista lo importante —convertir las ideas en proyectos, en colaboraciones sólidas y en impacto real para el entorno.
Gracias a todas las personas y entidades que lo hacen posible.



