fbpx

La tecnología ya está a nuestro alrededor, ya la utilizamos todos los días, ya hace tiempo que empezó a acelerar los cambios y a transformar nuestras profesiones, negocios, formas de consumir y maneras de relacionarnos… siempre ha sido así y seguirá haciéndolo. Solo que ahora nos encontramos ante lo que algunos denominan fractura digital, un momento en el que tanto la cantidad de tecnologías disruptivas como la velocidad de desarrollo de las mismas genera esa sensación de cambio radical, de ruptura, de un antes y un después, de una nueva era de lo “digital” y “tecnológico”.

nativo-digital-tecnología

No es necesario ser un nativo digital para sobrevivir a esta fractura. Basta con tomar conciencia de la relevancia presente y futura de la tecnología y tomar la determinación de conocerla (sin ser necesariamente expertos), de considerarla una oportunidad y no una amenaza o un obstáculo. El primer paso para desarrollar la habilidad de adaptarnos a la tecnología es formarnos una actitud positiva hacia la misma y, sobre todo, asumir nuestras posibilidades de adaptarnos y aprovecharla. Esto lleva implícito alejarnos de razonamientos y afirmaciones del tipo “siempre ha sido así” o “siempre lo hemos hecho de esta manera” y de sus emisores.

Que los profesionales STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) son actualmente los más demandados en el mercado laboral es un hecho, pero no es necesario que nos pongamos todos a adquirir competencias “hard” para asegurar nuestro futuro profesional (aunque podría ser una opción). Ellos se encargarán de poner la tecnología a nuestra disposición y nosotros deberemos ser capaces de hacer un esfuerzo para adoptar e implementar de manera creativa dicha tecnología en nuestros negocios. El segundo paso es, por tanto, ponernos en marcha para comprender los conceptos básicos de las distintas disciplinas que forman parte de la tecnología aplicable en nuestro entorno profesional, las posibilidades que ésta ofrece a nuestros negocios, y los retos que plantea (hacía donde va) y sus limitaciones (sí, la tecnología tiene límites).

Además de entender conceptos básicos, un tercer paso debe ser mantenernos al día para  considerar las posibilidades que la tecnología ofrece en nuestras ideas, proyectos, procesos, etc. para ser más competitivo o para generar nuevas oportunidades. Si no lo hacemos, otros lo harán, si son colegas de trabajo perderemos opciones para progresar en la empresa, y si son competidores será nuestra empresa la que perderá oportunidades de negocio y mercado.

tecnología-herramienta-nativo-digital

En este camino, debemos tener siempre presente que la tecnología es una herramienta para ser usada con un beneficio (no necesariamente económico), con un objetivo, para conseguir algo, pero no es un fin en sí misma. Por tanto, unamos tecnología y “sentido común”, pensemos como la tecnología puede ayudarnos a llevar más lejos nuestras estrategias actuales o a generar nuevas estrategias, sin caer en el error de considerar la implementación de la tecnología como un objetivo en sí misma.

En relación con todo esto desde la Asociación de Antiguos Alumnos UPV hemos planteado un nuevo programa formativo: Tecnología para no tecnólogos que ayudará a los participantes a adquirir este acercamiento con sentido a la tecnología.

 

Escribe aquí tu comentario